18º VERSIÓN DE LA BIENAL INTERNACIONAL DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA





Santa Cruz es hoy el centro neurálgico de la economía boliviana. El creciente consumo es, sin duda, comparable al de otras grandes ciudades del mundo. Ese mercado ha instalado estándares, roles y maneras que rigen y movilizan los deseos de los consumidores.
Como indica Beatriz Sarlo, “cuando ni la religión, ni las ideologías, ni la política, ni los viejos lazos de comunidad  pueden ofrecer una base de identificación, ni un fundamento suficiente a los valores; allí está el mercado, que nos proporciona algo para reemplazar a los dioses desaparecidos”. Cuando creímos que al fin el cuerpo se había liberado de la cárcel del pecado, un nuevo régimen de control ejerce sobre él un poder aun más invasivo.

En este contexto, el cuerpo se convierte en la mercancía, y el mercado ejerce sobre éste su lógica de La Crueldad. Comandado por un modelo visual y alcanzado por las tecnologías de la imagen, insertado en la cultura urbana de manera cotidiana en todo tipo de medios de comunicación. La Crueldad, como describe Antonin Artaud, “desde el punto de vista del espíritu, crueldad alude a rigor, aplicación y decisión implacables, determinación irreversible, total. La Crueldad es lucida, una suerte de dirección rígida, subordinada a la necesidad. Todo determinismo filosófico es, desde la óptica de nuestra existencia, una imagen de la crueldad.”

Una de las acciones más crueles es la transfiguración del cuerpo. Esta se ejerce mediante métodos siempre rigurosos como el fisiculturismo, en su mayoría realizado por hombres que además de empujar el límite de su crecimiento corporal, inyecta en sus músculos sustancias que permiten el engrosamiento de la fibra. De manera aun más implacable están las cirugías plásticas. “Plastos”, en griego, significa “forma”. Se entiende por cirugía plástica estética a la especialidad que se dedica a “restaurar” la forma y función de las estructuras del cuerpo. Los cirujanos "tratan" a aquellas partes corporales que son un "problema" o motivación de baja autoestima para los pacientes, siendo ésta una de las principales causas por las que las personas deciden someterse a una cirugía; asegurando que no sólo mejorarán el aspecto físico de sus pacientes, sino también el equilibrio físico.

La transfiguración del cuerpo ha tenido su correlato en el Body Art o Arte Corporal, un estilo enmarcado en el arte contemporáneo de gran relevancia desde los años 1960. Se trabaja el cuerpo como material plástico, se pinta, se calca, se ensucia, se cubre, se retuerce, entre otros: el cuerpo es el lienzo o el molde del trabajo artístico. Suele realizarse a modo de acción o performance, con una documentación fotográfica o videográfica posterior. La gran heredera de esta tradición es la francesa Orlan, que esculpió su propio rostro mediante cirugías estéticas en una provocativa cruzada por convertirse en la “Obra Maestra Absoluta”. “Dicho lenguaje devela las complejas relaciones entre arte y técnica, apariencia y realidad, naturaleza y artificio.”

Como curador de la XVIII Bienal Internacional de Santa Cruz de la Sierra mi propuesta curatorial es La Crueldad y, la transfiguración del cuerpo como tema transversal. Para ello, propongo como disparadores tres cartas de Antonin Artaud y un video musical de la Artista Austra.

Mi intención es generar un salón que devele e interpele los sentidos adormecidos en el espectador por el “cajón de idiotas” y que los artistas nacionales e internacionales exhiban obras no complacientes y superficiales, obras que no obedezcan a parámetros del mercado del arte. Ésta servirá para que el artista proponga y provoque a través de este tema, siguiendo y desarrollando las líneas de su propio discurso, estética y concepción.



Eduardo Ribera Salvatierra
Curador












Rodrigo Bruna,CRACK,Chile








Gema RupérezPASAMANOSEspaña





Melissa VegaOFRENDAS DEL CUERPOChile




María RiverosACTO SECUESTROBolivia







MaquiameloCuanto más conozco al hombre más quiero a mi perroColombia




María CausaEl collar del universo (Domestico)Argentina




Douglas Rodrigo RadaSERRUCHO CON RUEDASBolivia



Douglas RadaCUCHARA Y ALAMBRE DE PÚASBolivia





Melissa VegaOFRENDAS DEL CUERPOChile







Alejandra AlarcónSIRENA 2Bolivia







Amelia CampinoNULOChile







Andrés BedoyaALISHA GALANBolivia





Carlos RojasVIOLETA Y ELISACOLOMBIA




María CronenbolJUNTA TAPITAS Y GANARASBolivia



Maximiliano SiñaniSUERTE DE CARRETERAEEUU





Ariana PageSWATHEEEUU




Fotos: Libertad Antezana


Santa Cruz de la Sierra, 2012

ALLÍ





corazoncito

kantuta

Mariposa

Petardo

Donde nos detenemos a reconocernos en la diferencia; cuando ocupamos el sitio de otro y le permitimos cercanía, casi un reemplazo.
Como si nadie viera a esa persona que somos. Allí es lo que permitimos que suceda, es una vocación de voluntad, movimiento que nos deja respirar y finalmente ser.
Allí es una búsqueda sobre momentos alternos, construidos desde lo más íntimo de la identidad individual que permiten establecer nexos suficientes para establecer una colectividad, la pareja o la nación. Una
reflexión desde la imagen, con motivos festivos, cívicos y políticos sobre las posibilidades que tenemos de discutir las formas y revisar las motivaciones de nuestra existencia en un territorio con nombre y apellido.
Vivimos en un contexto social donde se han desbordado los contenidos sobre los sus límites (si alguna vez existieron), donde ahora hay una conversación entre lo ritual, entendido como tradición, y lo construido,
comprendido como lo contemporáneo, en nuestras ciudades.
El yo, es una forma de actualizar la tradición, a través de su presencia en momentos alternos y efímeros; cosas con las que uno puede elaborar un nexo consigo mismo y con el todo.
Un espacio donde los poderes perennes se enfrentan al ser individual y conjugan la temporalidad.

Galo Coca

Santa Cruz de la Sierra, 2012

Expres ARTE joven



Concurso de escultura, Expres ARTE joven
Curador: José Bedoya

Jurados: Angélika Heckl, Joaquín Sánchez y León Saavedra



Organizada por la Embajada de España, Museo Nacional de Arte, Gestiona Daniel Rico

Participan: Liliana Zapata, Juan Fabbri, Iván Cáceres, Anuar Elías, Gonzalo Alejandro Vedia , Sulma Barrientos, Samuel Ángel Valdez , Santiago Contreras, Martina Noriega, José Franco Arispe, María Riveros, Juan Fabbri, Rosana Mercedes De la Gálvez, Moisés Quispe Cayo, Naira Corzón, Camila Sierra, Jaime Achocalla Quisbert , Colectivo Arterias Urbanas, Juan Gabriel Fernández.





Deforme, José Arispe






Florecerse el cielo, María Riveros





Wilancha Age, Juan Fabbri





Detalle, Wilancha  Age


 




193908,  Liliana Zapata






El mecanismo de las invenciones, Anuar Elías





  Confesiones con mi cuerpo, Rosana De la Galvez






Ω, Colectivo Arterias urbanas







Eterno, Moisés Quispe







El sueño descachado, Iván Cáceres 






La casa de las muñecas, Jaime Achocalla







Estiba (resistir), Santiago Contreras 







Ca-aparat-son-ico,  Martina Noriega 







 Alienígena Tiwanakota, Samuel Valdez 





 
Nido de concreto, nido urbano, Juan Gabriel Fernández






Fluido cósmico, Camila Sierra






Muñeca,  Sulma Barrientos






 
Maya paya tres cuatro five six, Gonzalo Vedia




Volveré y seré millones,  Naira Corzón





Detalle, Volveré y seré millones


La Paz, 2012

CONTEXTOS



II Bienal de Arte Contemporáneo Boliviano
Curaduría: Ramiro Garavito, Douglas Rodrigo Rada

Una Curaduría Contextual
Que es lo que realmente hacemos los curadores de esta exposición. Una curaduría como esta, trata de relacionar las coyunturas socioculturales (en este caso, la amplia idea del contexto), con el discurso (es menos lo que ves que lo que podrías pensar), la institución (el Centro Simón I Patiño) y los artistas junto a sus obras.
Y entonces hablando en especifico de CONTEXTOS, como hacer una exposición con 21 artistas, en un entorno cultural boliviano en el que en su generalidad, las exposiciones no tienen discursos, las instituciones que administran estas mismas no tienen ideologías, por esto mismo, no existen curadores que construyan los vínculos y entonces los artistas no están acostumbrados a trabajar bajo ningún tipo de orden u estructura; Además de todo y consientes de este problema las instituciones, la mayoría del estado de este caso, se apoyan en la antigua lógica del concurso, cuya imagen de apertura, tolerancia y democracia, justifican el éxito institucional de las muestras, no con el nivel de las exposiciones en cuanto a calidad de las obras, sino en la cantidad de participantes seleccionados y la cantidad de espacios ocupados con las muestras.
En colaboración con el Centro Simón I Patiño, Ramiro Gravito y yo planteamos la primera muestra Contextos hace 2 años, mi interés personal estaba relacionado ese año, con la ausencia de compromiso social del artista contemporáneo local y por la facilidad con la que este se asimila dentro de las normativas como se las plantea la cultura institucional, mi intención ese entonces, era la de generar un espacio que pudiera reflexionar sobre el entorno directo, sea lo que fuere que el artista local entendiese por ello.
Ese mismo año y las tras la ejecución de la primera exposición, la dirección del Centro Simón I Patiño decidió llevar a la exposición y al proyecto un paso hacia delante, y la convirtió en una Bienal; esto implicaba que Ramiro Garavito y yo, nos haríamos cargo de la curaduría del proyecto a largo plazo y de la ideología que tiene que servir de alojo apara que las cosas pasen en este proyecto.
Esta muestra no pretende ser una exposición de inserción en el circuito, no se creo con tal propósito, ese tipo de exposiciones existen en el país y desarrollan su labor de forma por demás efectiva para ser necesaria una más; contextos es para nosotros una plataforma; un espacio de diálogo, discusión, vinculación y análisis reflexivo del arte y la cultura en Bolivia como la vivimos hoy en día.
Evidentemente la condición del arte contemporáneo muta velozmente en esta época y en cuanto a esto, me refiero a que las percepciones sobre los sistemas de legitimación se transforman, las estrategias de inserción en el circuito también; nuestra inflexión en los circuitos internacionales se replantea aceleradamente, y como sociedad debemos encontrar la forma de relacionarnos con esas modificaciones de la forma mas efectiva posible.
En este sentido, es muy difícil predecir que es lo que va a pasar con las siguientes versiones de exposición, quisiera pensar que seremos más flexibles, abiertos y permisivos a todo lo que esta por llegar, y que siempre trabajaremos en el lugar que nos corresponde, que es en los límites; en los límites de lo permitido, de lo respetado; simplemente en los límites.
Douglas Rodrigo Rada


Contextos, II Bienal de Arte Contemporáneo, BAC.
1.
Hace dos años, gracias al lúcido y generoso auspicio del Centro Pedagógico y Cultural Simón I. Patiño y de su Directora Elizabeth Torres, se realizó la primera versión de Contextos para proponer a los artistas bolivianos “la necesidad de reflexionar el lugar concreto en el que vivimos y las circunstancias que lo hacen posible”, para ello invitamos a los veinte artistas más representativos del país.
Ante el éxito de la muestra, el Centro decidió seguir apoyando nuestra iniciativa y hacer posible la realización de la segunda versión de Contextos y convertir el evento en una Bienal de Arte Contemporáneo, BAC, sin que esto signifique asumirlas características de la creciente bienalizacion en el mundo.
Contextos es una bienal de arte contemporáneo que se realiza cada dos años; se inscribe sobre la base de la necesidad de considerar reflexivamente los fenómenos actuales, culturales, sociales y políticos, y resignificarlos desde la especificidad del arte contemporáneo.
2.
En esta segunda versión, además de invitar a los artistas mas reconocidos del país, la curaduría incluyó a artistas mas jóvenes o con menos trayectoria, sobre la base de proyectos relacionados con la sugerencia curatorial de explorar el arte como la relación de un pensamiento, el del artista, con otro, el del espectador, a través de una valoración máxima del significado sobre el resultado estético de la percepción. En este sentido la curaduría propuso la frase, Es menos lo que ves que lo que podría ser, la cual inauguró un conjunto de afirmaciones alusivas al tema:
-Imaginar lo que el objeto, el gesto o la acción podría significar si fuera el vehículo de una declaración artística.
-El significado, ya sea como metáfora, analogía, alusión o desplazamiento cognitivo, junto a la libertad de la imaginación, es una demanda básica para la comprensión y el disfrute de la obra de arte, sea ésta un objeto, una imagen, un gesto, o una acción resignificada o transfigurada.
-El arte contemporáneo no puede evitar rehusar la belleza cifrada del ornamento cuando su propósito es significar.
-La diferencia entre ser y significado: esta diferencia que pertenece propiamente a la competencia del pensamiento, tiene consecuencias para el ejercicio del disfrute de la obra de arte.
-El ser de una obra de arte es su significado. El arte es un modo de pensamiento y la experiencia del arte consiste en el contacto de un otro pensamiento.
-Al dejar percibir los significados de las obras en cualquiera de los sentidos en que la obra pretende ser relevante, los significados en el arte pueden ser estéticos o extra estéticos.
-El arte es el redescubrimiento de las cosas cotidianas y de sus relaciones, por tanto, reconfigura la comprensión del mundo que nos atañe.
-Las formas son significantes solo en cuanto una conciencia capta su significado.
-La obra de arte no es un “en si” ontológico, sino un “para nosotros” fenomenológico.
Estamos conscientes de que la valoración artística del significado sobre la forma -lo que marca en consecuencia, la diferencia entre lo artístico y lo estético-, es un hecho histórico consumado desde los demostrativos planteamientos vanguardistas del arte conceptual en los 60; no obstante, dicha valoración nos parece contextualmente pertinente aquí, ya que desde la excepcional particularidad de nuestro medio, incluidos los centros de enseñanza, oficiales o no, los pares arte-estética, arte-belleza, arte-forma, estética-belleza, forma-belleza, arte-habilidad son identificados todavía como sinónimos, lo que determina una practica artística poco reflexiva, sensorial y sedativa, y una experiencia pasiva y anodina en la recepción, cuyas consecuencias en el creciente pragmatismo de las políticas culturales estatales pueden traducirse como síntomas evidentes de una depreciación del arte.
Al respecto Contextos trata de esto: pretende sintonizar las singularidades que caracterizan el medio artístico en el que vivimos, problematizarlas constructivamente, a partir del costado mas critico, y cognitivamente mas prometedor, del arte contemporáneo y, por tanto, revalorizar el sentido de la cultura en nuestra sociedad.
3.
En esta muestra, además del innegable pluralismo de medios exhibido, podemos observar que el significado aparece apuntalado por una referencia a la analogía múltiple, a las afinidades y asociaciones familiares; el traslado de imagen que supone la metáfora está liberado por medio del drama, el placer, la fantasía o el humor, lo que da lugar a combinaciones originales y sorprendentes, y son las que dan cuenta de la imagen poética.
A partir de esas características, Alejandra Delgado (S.T.) alude ala reiterada utilización política que hacen los partidos a costa de las instituciones, en este caso, de la institución militar. José Ballivián (Ideograma 8) cuestiona en su video la tradicional idea unidimensional de la identidad, problematizándola desde el pluralismo vivencial de sus manifestaciones. Raquel Schwartz (El mar no existe) plantea la constante y frustrada reivindicación por el mar perdido desde la descarnada conclusión definitiva de su inexistencia. Alejandra Dorado (S.T.) recrea los métodos sofisticados de la represión política que incorpora la diferencia de género en la tortura. La pieza recuerda uno de esos métodos usados en el oscuro periodo de las dictaduras militares. Galo Coca (Trans) hace una recreación lúdica de la autosatisfacción, celebrando el placer de la sexualidad. Guiomar Mesa (Vamos por partes…) señala en sus fotografías un cuerpo contemporáneo indefenso, intervenido, manipulado y atravesado por prácticas y discursos ajenos a una naturaleza clásica que se ha hecho obsoleta. Andrés Bedoya (Estudio de forma en movimiento),al modo del artista Paul M’Carthy, señala con ironía, en un video deliberadamente tedioso, el absurdo mecanismo de las obsesiones en el que la noción del tiempo desaparece. Santiago Contreras (Transcavación), concibe un performance donde una gran pila de arena es trasladada sobre una silla vacía, para formar una pila similar; en él reflexiona acerca de la ontología de la ausencia, llevada al paroxismo de mostrar su no-ser utilizando metáforas de lugar y de tiempo. Roberto Unterladstaetter (Miss Guevara) nos muestra una fotografía extraída de la prensa, donde reinas de belleza parecen rendir homenaje con un ramo de flores el lugar donde estuvo muerto el guerrillero Ernesto “Che” Guevara en la Higuera; en ella se hace alusión a la ironía con la que se asume el hecho histórico. La mención a los medios no es una casualidad. Glenda Zapata (S.T.) nos muestra un estereotipado corazón rojo de dos metros y una inscripción paradójica que surge de él, como metáfora de la posmodernidad y el descarnado cinismo con el que furtivamente corroe los ideales, las ilusiones y los tiernos clichés de la modernidad. Anuar Elias (Subvención a la transgresión) pretende cuestionar con su performance la noción de contextos ligada a los espacios cerrados de exhibición, para ello se apoya en el uso de textos del pintor A. Borda que son difundidos por los parlantes de un automóvil que recorre las calles como anunciando un espectáculo popular. Sandra de Berduccy (Ripaymapping) hace el montaje de una sofisticada video instalación en el que conviven tecnología y tradición, para reivindicar los tejidos de los pueblos originarios. Roberto Valcárcel (Tres pensamientos sobre la descolonización en Bolivia) hace alusión a la descolonización en Bolivia y las dificultades insalvables de su propósito. Erika Ewel (Paisajes) nos propone la recuperación de la contemplación perdida. Ligia D`Andrea, (Dobrar I,II,III,IV, V A y B) con sus cinco piezas de fieltro negro, doblados y recortados, hace mención a la hermética complejidad en la que ha devenido la forma en el arte actual, problematizándola desde la estética del informalismo. Eduardo Ribera (Madrid en el corazón) nos muestra su autorretrato para deslizar el sentido de una genitalidad puesta en cuestión. Alfredo Román (17:00 hrs) construye una metáfora, a partir del encargo a diferentes artesanos de cuatro pinturas del interior del escudo nacional, para señalar la plurivocidad frente a la unidimensionalidad que supone el concepto vigente de Estado, aún cuando este se autodenomine “plurinacional”. Cecilia Lampo (Cuadernos de viaje- Cuaderno I Riberalta; Cuaderno II El Alto)nos muestra dos cuadernos de viaje con fotografías intervenidas que testimonian las particularidades locales de remotas provincias como fragmentos de un entorno físico rescatados por una mirada que deja su marca a modo de coordenadas íntimas. Juan Vargas Rico (Matarte)(Pulmón de metal), el más joven de los artistas invitados, utiliza el medio grafiti para llevar a la calle una reflexión acerca de las condiciones de trabajo de los trabajadores mineros en Bolivia. Angelika Heckl (Archivo de memoria anticipada)nos muestra un precioso archivo personal de elementos sutiles, inasibles e inaprensibles y, no obstantes, esenciales. Sol Mateo(Discóbolo),con algo de nostalgia, satiriza hasta el absurdo la pretensión posmoderna de la apropiación histórica de lo antiguo.
Ramiro Garavito

Participan: Alejandra Delgado, Alejandra Dorado , Andrés Bedoya, Angelika Heckl, Anuar Elias, Alfredo Román, Cecilia Lampo , Eduardo Ribera (Blue Box), Erika Ewel, Gastón Ugalde, Guiomar Mesa, Galo Coca, Glenda Zapata, José Ballivián, Juan Vargas Rico, Ligia D’ Andrea, Raquel Schwartz, Roberto Valcarcel, Roberto Unterlatstaetter, Sandra de Berduccy y Santiago Contreras.
La exposición comprende objetos, performances, fotografía, escultura, video, videoinstalación y grafiti.

Centro Cultural Simón I Patiño
Cochabamba, 2011

MONARCA

(ATREZO, fotograma, sonido, 00:01:09)



Los ciclos de sucesos en la naturaleza son variantes, sincronizados, y son estudios a profundidad para comprender cómo se desarrollan las distintas especies. Aplicar esta misma práctica al devenir de los hechos en la sociedad nos permite hacer una simulación de cómo pueden sobrevenir ciertos acontecimientos (sociales, históricos).

Como paradigma me concentro en las mariposas monarca que emigran cada año hacia el sur para encontrar climas más favorables. Parto de estas observaciones para enlazar mi interés por hechos como las migraciones humanas, éxodos rurales, movimientos de población que llevan consigo marcas de inconformismo, necesidad, carencia, pero también de oportunidad y esperanza. Encuentro además varios paralelismos con situaciones actuales y pasadas que nos encuentran de nuevo en contextos diferentes pero que básicamente se asemejan, motivando así la idea del eterno retorno.

Este proyecto entonces se basa en estas coincidencias para establecer una suerte de metáfora de ciertos comportamientos y eventos que se suceden en nuestra historia, especialmente en aquellos que se convierten o dan la sensación de ya visto o vivido, situaciones coyunturales que parecen repetirse como una puesta en escena representada periódicamente, momentos, movimientos e ideologías que se suceden cada cierta época y que nos remiten a traslados cíclicos, a la temporalidad rítmica de los fenómenos humanos y de nación. Circunstancias y cambios sociales que ya han acontecido en otros instantes, que migraron hacia algún tipo de limbo histórico y que ahora han regresado a completar el círculo, de vuelta para una nueva representación dentro del ciclo vital de esta sociedad.


Alejandra Delgado

Centro Cultural Simón I Patiño
La Paz, 2011